dimarts, 26 d’abril de 2011

[022] Facilitar oportunidades: una visión de la educación permanente en #500palabras

Puede ser que mi aportación al proyecto PurposedES no sea ya necesaria. El alto nivel de los anteriores posts, las opiniones y las voces que están detrás de las reflexiones expuestas hasta ahora, hablan con la seguridad digna de las auténticas eminencias en el oficio de la docencia y, por consiguiente, poseen una autoridad que envidio y que espero obtener algún día. Pero también puede ser que sí pueda añadir una nueva lente a todo este caleidoscopio educativo si hablo del ámbito en el cual trabajo: la educación para personas adultas.

Para muchos, este es el cajón desastre del sistema educativo, olvidado por las instituciones educativas, ahogado por iniciativas privadas e infravalorado por los que creen que es una “educación de segunda”. Lo que mucha gente desconoce es que la educación para las personas adultas ha cambiado mucho y, afortunadamente, se está reivindicando como una plataforma que puede impulsar decisivamente el futuro laboral y académico de los estudiantes que pasan por sus aulas.


Desde mi punto de vista, la escuela de personas adultas facilita una segunda oportunidad, pero también una tercera, una cuarta o una quinta. ¡E incluso una primera oportunidad! ¿Es posible eso? Evidentemente que lo es si se tiene en cuenta que el perfil del alumnado es tan heterogéneo como único a la vez. Las circunstancias vitales y la (mala o difícil) experiencia académica son los argumentos más repetidos por todos los alumnos que deciden retomar sus estudios. El aumento gradual de estudiantes en las aulas de adultos demuestra que nunca es tarde para (re)aprender, hecho que da sentido al concepto lifelong learning, el cual rompe con la tradicional creencia que la educación es un proceso que se vive durante una etapa limitada de nuestras vidas.

Por tanto, no entiendo la educación como quien recuerda la mili (quién la hiciese) o el día de su boda. La educación es un proceso permanente de adquisición y construcción de conocimientos formal e informal. Esto significa que cualquier persona debe tener la oportunidad de subirse de nuevo a un tren que, por un motivo u otro, tuvo que abandonar. Y como docente, mi obligación es guiar el proceso, facilitar metodologías que se aparten de las tradicionales, que sean más vivas, dinámicas, prácticas y reflexivas. Pero, por encima de todo, debo saber cómo motivar a los alumnos, para que así la guía y la facilitación de métodos reales y metacognitivos adquieran un estímulo adecuado para llegar a la siguiente estación.
Así, y desde mi experiencia en la formación permanente, el propósito de la educación es fomentar métodos de aprendizaje motivadores con proyectos reales que permitan el análisis y la reflexión sobre el mundo que nos rodea, con el objetivo de aprovechar y mejorar las herramientas cognitivas y metacognitivas de nuestros alumnos. De esta manera, sabrán valorar la oportunidad que nunca les concedió el sistema educativo para completar su formación. Pero también tomarán consciencia de que su educación aún no ha acabado y que tienen toda una vida para aprender, descubrir y compartir. 


Wikio

6 comentaris:

  1. Estoy totalmente de acuerdo conque la educación debe ser un proceso que se desarrolle a lo largo de la vida. Sin embargo no estoy de acuerdo con el propósito que le asignas. Para mi, fomentar métodos de aprendizaje motivadores, sería en todo caso el propósito de la didáctica no el de la educación.

    ResponElimina
  2. Puede que no lo haya expresado bien, pero para mí el propósito de la educación pasa por remover la metodología que sea idónea para que el alumno aprenda, descubra y comparta. En todo caso, lo importante es que la educación cree personas autónomas para su aprendizaje.

    Gracias por tu comentario.

    ResponElimina
  3. Despues de leer tu post está claro que falta mucho que decir,el tuyo un punto de vista muy util y que faltaba por mencionar. ".... cualquier persona debe tener la oportunidad de subirse de nuevo a un tren que, por un motivo u otro, tuvo que abandonar. Y como docente, mi obligación es guiar el proceso, facilitar metodologías que se aparten de las tradicionales, que sean más vivas, dinámicas, prácticas y reflexivas" Un buen resumen del propósito de la educación en la escuela, y válido para todos los niveles, no sólo para adultos, uno de los mayores problemas actuales es el abandono prematuro de ese tren del que tanto estamos hablando estos días.
    Gracias por tu apotación, y felicidades por tener tan claro cual es nuestra obligación como docentes.

    ResponElimina
  4. Me ha gustado muchos tu post Josep. La educación no acaba nunca y quizás ahí es donde mucha gente esté fallando y de ahí la importancia de renovarse continuamente. El problema es que esa actualización o renovación lo realizan sólo aquellas personas realmente implicadas en educación. Saludoss

    ResponElimina
  5. Manuela, muchas gracias por tus comentarios. Conocernos como docentes es el primer paso para promover los cambios en la educación. El análisis y la reflexión sobre mi trabajo son herramientas que procuro no olvidar nunca antes y después de cada clases, antes y después de cada asignatura, antes y después de cada curso.

    ResponElimina
  6. Carlos, es muy importante renovarse en la educación. Y es que la formación no acaba nunca para los los alumnos ni tampoco para nosotros, los profesores. Esta idea se nos tiene que grabar a tod@s en la memoria y no olvidarlo.

    Evidentemente, cualquier paso hacia la renovación requiere siempre un punto extra de voluntad y a veces cuesta retenerla. Pero creo que el motivo de contribuir a un cambio en la mentalidad educativa del país debería ser suficiente estímulo.

    Gracias por tu comentario.

    ResponElimina

I tu, què hi dius? Comenta aquesta entrada!